Intento acercarme a mí
Veo mi reflejo en el gran espejo roto
Y solamente encuentro un demacrado rostro,
Un cuerpo repulsivo invadido por el dolor
Y un alma que bajo la luna se llena de amor.
Intento acercarme a mí para consolarme, pero el espejo se interpone.
Qué es ese espacio entre mí misma y yo?
No más que una absoluta mentira.
O acaso realmente refleja mi vida?
No consigo respuesta y me invade la ira.
Años de adicciones fueron oscureciendo el camino
Y ahora sólo el Príncipe de la Dulce Pena está aquí conmigo,
La historia de cada domingo
Y cada semana le cedo un poco más de dominio,
Esperando que algún día me lleve consigo.
Comentarios
Publicar un comentario